Proteger los ojos del frío

Proteger los ojos del frío

Las olas de frío afectan a la salud si no se toman medidas

La ola de frío que desde hace unos días está congelando a buena parte de la península ibérica puede poner en peligro nuestra salud visual de una forma que muy pocos se esperaban. Proteger los ojos del frío durante una ola que llega a cotas muy bajas, y no solo cuando se va a estaciones de esquí, es esencial si se quiere que nuestra visión, y por ende nuestros ojos, no sufran más de la cuenta. Durante estas épocas se suele bajar la guardia, más pendiente de abrigarse cabeza, cuello y manos, lo que aumenta patologías como el ojo seco, enrojecimiento o inflamaciones oculares, que pueden afectar directamente a las cataratas o a la degeneración macular asociada a la edad.

Aunque por norma en primavera y verano se cuidan mucho más los ojos por la llegada del calor y el aumento de las horas de sol, la verdad es que cuando llega el otoño y el invierno, suele haber una relajación en cuanto a tomar medidas de protección de nuestros ojos. Menos horas de sol que provocan que no se usen tanto las gafas de sol, por ejemplo, y expongamos mucho más nuestra visión, pensando que hay nubes, en algunos casos, o que no son necesarias, en otros.

Proteger los ojos del frío: el peligro de las calefacciones

En cualquier caso, lo que sí se hace cuando llega el invierno, y cuando aparece alguna ola de frío como este enero mucho más, es pasar más tiempo a resguardo (en casa o en lugares públicos) donde se combate el frío con calefacción. Precisamente esto perjudica seriamente a nuestro ojos. La calefacción incrementa la sequedad ambiental y los problemas en los ojos, apareciendo la temida falta de lágrima y el ojo seco, lo que pone de manifiesto la necesidad de proteger los ojos del frío, y también de la calefacción.

¿Qué se puede hacer entonces para proteger los ojos del frío durante una ola como esta? Una de las cosas que hay que tener en cuenta si encendemos calefacción en casa es utilizar humidificadores de ambiente y ventilar las habitaciones, para así luchar contra el sequedad. Si no es posible ni lo uno ni lo otro, siempre es bueno parpadear con frecuencia o utilizar lágrimas artificiales, sobre todo en caso de sentir ardor, cansancio o sensación de cuerpo extraño en el ojo, lo que podría ser síntomas de sequedad debido a las consecuencias de exponerse al calor para combatir la ola de frío.

Proteger los ojos del frío: la nieve

La ola de frío suele estar acompañada de nieve en muchas ocasiones y en según qué sitios, ya que nieva donde no suele nevar nunca, y muchas personas, no acostumbradas a este fenómeno, aprovechan para salir a la calle y disfrutar de la nieve. Sin embargo, eso puede ser también peligroso. Tanto si se va a esquiar como si se sale a ver la nieve a la calle es importantísimo protegerse la vista también porque  la nieve refleja los rayos solares provocando un efecto rebote que puede producirnos dolencias como la queratitis solar o fotoqueratitis.

En definitiva, hay que tener mucho cuidado con las bajas temperaturas y proteger a los ojos del frío siempre y cuando sea necesario, para evitar irritaciones o lesiones.