ventajas de la cirugía refractiva

Ventajas de la cirugía refractiva

5 puntos que te benefician directamente

Las ventajas de la cirugía refractiva son muchas. Operarse de la vista para mejorar la visión con cirugía láser tiene muchos beneficios. En este artículo, vamos a puntar los cinco que nos parecen más importantes. Así que, sí aún no tenéis claro por qué elegir este tipo de cirugía, prestad mucha atención.

Ventajas de la cirugía refractiva

Adiós a las gafas

La principal ventaja es que con este tratamiento no necesitarás llevar lentes de forma permanente. Esto supone que al levantarte de la cama, al hacer deporte, al irte a la piscina, a la playa, para conducir o ver la tele, entre otras cosas, no necesitarás más las gafas. Si tenías una relación de dependencia de ellas, la cirugía refractiva supone la ruptura de esta situación. No necesitarás llevar gafas de forma permanente más.

Cirugía muy simple

Al hablar de cirugía, muchas personas se asustan o sienten mucho respeto. Una de las ventajas de la cirugía refractiva láser es que es una operación muy simple, que apenas tiene riesgos. No necesita ninguna anestesia y encima tiene una corta duración, lo que hace que el proceso sea más sencillo. El preoperatorio y el postoperatorio también son más sencillos y rápidos.

Sin hospitalización

Una de las ventajas de que esta cirugía láser simplifique el proceso es precisamente que no necesita hospitalización. El paciente se va a su casa nada más acabar con la operación, y al día siguiente ya puede retomar la mayoría de sus actividades.

Rápida evolución

El tiempo de recuperación después de la cirugía láser es relativamente corto. Por lo general, el día siguiente a la operación, el paciente puede volver a sus actividades habituales, de forma paulatina. Pero siempre tomando ciertas precauciones, sobre todo en lo que a actividades deportivas se refiere, con las que debe esperar un periodo de tiempo más amplio, acordado con su oftalmólogo según el deporte que practique.

Sin dolor

Lo que más quiere oír un paciente, que no duele. Una de las ventajas de la cirugía refractiva es que no provoca dolores ni molestias de forma general. Eso sí, en un porcentaje muy pequeño, algunos pacientes experimentan un poco de dolor tras la operación, pero sin consecuencias ni continuidad, ya que desaparece a las pocas horas de la operación.

Estas son las principales ventajas que ofrece la operación de cirugía láser. También hay que tener en cuenta y nombrar a otras, como la mejora del campo de visión, debido a que no hay el límite de la montura de las gafas, y por cuestiones estéticas. Algunas personas, con muchas dioptrías, se ven obligadas a llevar monturas concretas para adaptarse a sus cristales, o simplemente llevar gafas siempre en su rostro. La cirugía refractiva acaba también con estas limitaciones.